Antonio
Mi asesor ministerial favorito llegó ayer de MadriZP.
Aparece en mi casa salidito del AVE todo gafipástico, entrajetado(como la primera vez que le vi, con la diferencia de que en aquella ocasión llegaba semidormido después de asistir a un concierto de Depeche Mode), el chico más guapo del Ministerio pensé , el guapisisisisimo de Maleni, vino a decir Yayo, cuando le vió entrar en su coche. Los titulares de Yayo harían temblar a Pedro J-me digo-.
Nos vamos todos a la presentación d la candidatura de Miguel Angel Heredia a la secretaría general del Partido Socialista malagueño y aparecemos los tres superglamurosos en el edificio del Rectorado de la Universidad de Málaga como si fuéramos de fiesta, a lo que en realidad era una fiesta porque, a nosotros nos gusta la política aunque nos jodan las traiciones y las malas maneras que se prodigan en ella.
Si. Como dice Meli, Antonio significa mucho para mí.
Por eso a nadie le extraña que el hombre que ocupa mi corazón sea exactamente igual a él mismo.
Siempre intuí que Antonio era una gran señal en mi vida (de aquellas a las que Beba hacía referencia en mitad de la carretera ,jajajaja) y que él, sencillamente apareció un día para guiarme-guiarnos.
Con Antonio he discutido, hablado, llorado y reído, pero sobre todo,me he reído como nunca en mi vida.
Le decía a Yayo que estoy convencida de que algunas personas, a las que queremos, deben marcharse o alejarse para dejar sitio a otros y a otras que necesariamente han llegar a nuestra vida.
Y es que en definitiva eso es el amor: un poquito de aquí, otro de allí, unos aquí, otros más lejos, algunos controlando, otras esperando, quienes se quedan y quienes se van...
Pero Antonio nunca se marcha.Siempre está. En mi catálogo de imprescindibles.